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LA MÚSICA CLÁSICA Y LA HISTORIA. GOYA Y WOLFGANG AMADEUS MOZART PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Manuel López-Benito   
Sábado 08 de Agosto de 2009 10:05

LA MÚSICA CLÁSICA Y LA HISTORIA. GOYA Y WOLFGANG AMADEUS MOZART

 
Hace unos días tuve la suerte y el placer de asistir a una conferencia que el eminente profesor aragonés Fernando Bartolomé impartió, de manera magistral, sobre la figura de Goya y su obra con motivo del Bicentenario de la Reconquista de Vigo, campaña inmersa en el devenir de la Guerra de la Independencia.
 
 
La clase magistral de Bartolomé llovió en mí sobre mojado porque me había quedado fascinado con este momento histórico tras la asistencia al Congreso Internacional que, con motivo de la Reconquista, se celebró en Vigo este año, y al que también asistí.  En él,  la Doctora Nuria Alonso Garcés y el eminente hispanista Charles Esdaile, picaron mi curiosidad con sus magníficas ponencias. Fernando Bartolomé remató la faena. Por ello dedico mi artículo de hoy a tan eminentes profesores . Ruego que sean benevolentes conmigo.
 
 
 
El retrato que ilustra el artículo y protagonista del mismo: María  Luisa  en traje de Corte, fue pintado por Goya en los primeros meses de 1789, es decir, recién ascendido al trono Carlos IV, hecho que tuvo lugar en diciembre de 1788. Goya por entonces, como muy bien nos dijo el profesor Bartolomé, ya era un afamado artista en la capital tras haberse introducido en los círculos del poder de la Corte, -a la que había llegado en 1774 llamado por Mengs para participar en la realización de cartones para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara-. De entonces viene la relación del genio de Fuendetodos con, a la sazón, Príncipe de Asturias y su mujer María Luisa. De hecho Goya pintó una serie de cuadros con escenas cinegéticas para el comedor de los Príncipes ese mismo año de 1774. Esta relación se extendió durante varios años al encargarle nuevos diseños para la decoración de sus habitaciones en el Palacio de El Pardo.

 
El espaldarazo definitivo como pintor en la capital de la Corte lo va a tener Goya en la década que empieza en 1780 (Ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando) y que termina en 1789 al ser nombrado Pintor de Cámara de Carlos IV. De este momento son la serie de retratos de, la ya reina,  María Luisa; -La Reina María Luisa con mantillaLa Reina María Luisa a caballo, y este del artículo en La Reina María Luisa en traje de Corte. Por el medio se encargó de la decoración de San Francisco el Grande de Madrid; fue nombrado subdirector de pintura de la Real Academia en 1785, y pintor de Carlos III en 1786.

 
El retrato representa a la Reina de medio cuerpo, tocada con plumas y vestida con un traje bordado. No hay adornos ni joyas. De la conferencia del profesor Bartolomé, y de sus comentarios al famoso cuadro de la Familia de Carlos IV, hay dos de ellos que se pueden aplicar a este retrato. Así, nos decía el profesor Bartolomé que Goya no hacía ninguna concesión a la galería desde el punto de vista de la adulación, pintando a los personajes como eran. La segunda consideración que nos transmitió  era que la Reina María Luisa estaba prendada de sus “preciosos brazos”, llegando, incluso, a prohibir los guantes en la Corte para que no tapasen tan lindos miembros. Pero fijaos como esconde su antebrazo derecho detrás de la espalda. ¿Tendría alguna razón para hacerlo?. ¿Una herida quizá?; ¿un moratón?, o ¿sería algo en la mano?. Sea cual fuere la imperfeción, el recurso de esconder el brazo sólo se puede entender si la Reina sabe que el artista, Goya, si la ve, la pinta.

 
Mientras María Luisa posaba para Goya, otro genio también creaba obras de arte en Viena. Wolgang Amadeus Mozart. El último trimestre de 1788, Mozart lo había dedicado a componer música de baile – 2 contradanzas para orquesta K 565, Seis danzas Alemanas para orquesta K. 567 y 12 Minués para orquesta K568. Pero Mozart estaba planificando un viaje a la Corte prusiana y quería llevar algún regalo musical. Pensando en ello, y decidiendo que la agraciada con dicho regalo sería la hija mayor del Rey Federico Guillermo II de Prusia, decidió escribir una deliciosa sonata para piano, la nº 16 en Si bemol mayor K. 570.
 
Y con este regalo inició su viaje a Berlín el 4 de abril de 1789. La hija del rey de Prusia al piano; la Reina de España ante Goya. Mozart buscaba promocionarse en una nueva capital y Corte que le permitiese solucionar sus gravísimos problemas económicos y dejar Viena. No lo conseguirá y se vendrá de vuelta a principios de Junio. Goya es nombrado Pintor de Cámara el 30 de abril , e inicia su andadura como tal. Corrió mejor suerte que Mozart. A María Luisa por entonces sólo le preocupaba una cosa, que Goya no pintase su brazo derecho.
 
 
Así es la vida. Afanes distintos; suertes diversas coinciden en el tiempo. Disfrutar con estas dos obras de arte.
La sonata la incluyo completa. 
 
 
Sonata para piano nº 16 en Si bemol mayor K. 570 de Wolfgang Amadeus Mozart
 
 

  I. Movimiento: Allegro

 

 

    II. Movimient: Andante

 

 

  III. Moviviento: Rondó

 
 
 

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Comentarios
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nuria alonso   |2009-08-13 18:09:10
Muchas gracias por tus palabras, Manolo
nuria alonso   |2009-09-07 12:55:42
Manolo, una sugerencia que me tiene intrigada. Durante el sitio de Cádiz en la
guerra de la Independencia se crearon muchas canciones alusivas a la situación
en que se encontraban los gaditanos, sometidos a constantes bombardeos, pero se
tomaban el asunto con buen humor y cantaban con ironía contra los franceses.
¿Conoces alguna?
Hay una que dice que con las bombas que no esplotaban se
hacían las gaditanas tirabuzones, pero no sé la música. Nuria
Manuel López-Benito   |2009-09-08 11:00:17
Nuria, lo que yo se es que después de la batalla de los Arapiles se cantaba en
Cádiz: Vivan Fernando y Jorge,triunfantes del francés, y adornen sus diademas,
la palma y el laurel.Otra canción era la Cachucha,que lo cantaban los realistas
gaditanos y que dice: Tengo yo una cachuchita que siempre está suspirando, y
sus ayes y suspiros se dirigen a Fernando. Vámonos cachucha mía vámonos a
Puerto Real, que para pasar trabajos lo mismo es aquí que allá. Muchos que se
dicen sabios llaman preocupación la lealtad que domina por Fernando a la
nación. Vámonos cachucha mía vámonos a la frontera y haremos que besen todos
de Fernando la correa. La que tu mencionas decía así: Váyanse los franceses
en hora mala que Cádiz no se rinde,ni sus murallas Con las bombas que tiran los
fanfarrones, hacen las gaditanas tirabuzones En Cádiz una escuadra la vimos
entregar a Morlá y a Apodaca rendida en tierra y mar Rosilly que era el jefe le
llena de pesar ver sobre su bandera la nuestra tremolar. Con la bombas que tira
el mariscal Soult hacen las gaditanas blondas de tul
Manuel López-Benito   |2009-09-08 11:02:29
Váyanse los franceses en hora mala que Cádiz no se rinde,ni sus murallas Con
las bombas que tiran los fanfarrones, hacen las gaditanas tirabuzones En Cádiz
una escuadra la vimos entregar a Morlá y a Apodaca rendida en tierra y mar
Rosilly que era el jefe le llena de pesar ver sobre su bandera la nuestra
tremolar. Con la bombas que tira
el mariscal Soult hacen las gaditanas blondas
de tul
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