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Revista de Ópera y Música Clásica

Caravaggio y la Música. Presentación

Fecha de publicación: 20 de mayo de 2009

Muchos son los ejemplos a lo largo de la Historia del Arte de simbiosis entre la música y las artes visuales. No sólo potenciándose unas a las otras, sino que, también, inspirándose las unas a las otras. Un ejemplo paradigmático de esta fecunda relación  lo encontramos en las primeras pinturas romanas de Michelangelo Merisi, más conocido por Caravaggio (1571-1610). 

Caravaggio: El Concierto

 

Música clásicaLA MÚSICA CLÁSICA Y LAS ARTES VISUALES 

Revista de música clásicaCARAVAGGIO Y LA MÚSICA. CAPÍTULO 1
 
Saben mis alumnos de los cursos de audiciones musicales comentadas, por reiterado en ellas el comentario, de que en la obra de cualquier artista siempre apreciamos dos características definitivas que suelen dar sentido a la misma y que hacen que sea así y no de otra manera. Por un lado los condicionantes biográficos del artista, y por otro la sociedad que le toca vivir. Y es así, también, con la relación de la música en la pintura de Caravaggio.
  
Cinco son los cuadros donde está presente de manera explicita la música en la obra pictórica de Caravaggio: El Concierto, las dos versiones de Tañedor de laúd, El descanso durante la huida a Egipto y Amor victorioso. Los analizaremos en sucesivos capítulos desde estas dos perspectivas y veremos a que conclusiones llegamos. 
  
Veamos ahora el mundo artístico y musical al que llega Caravaggio y que va a ser el responsable de estos cuadros musicales.   
 
  
Revista de música clásicaCARAVAGGIO Y LA MÚSICA 
 
Caravaggio llega a Roma en 1592 procedente de Milán. Dicho así no deja de ser un dato aislado en un océano de datos históricos, y un jalón más en los biográficos del pintor. Pero es que Roma en 1592 supone muchas cosas. En primer lugar es el polo de atracción de todo tipo de artistas, arquitectos, pintores, decoradores, músicos, ya que Roma, tras la Contrarreforma Tridentina, se ha convertido en el foco de la cristiandad reformada, y debe mostrarse al mundo como tal. Por ello se concentra en la ciudad lo más granado de los representantes de todas y cada una de las espresiones artísticas, con la arquitectura a la cabeza.
 
En enero de 1592 sube a la silla pontificia Clemente VIII, futuro mecenas de nuestro pintor, y gran promotor cultural de la ciudad. La cúpula de San Pedro, construida por Giacomo Della Porta, es inaugurada en 1593, pináculo de la urbe y elemento emblemático del inicio de la Roma barroca. Bernini es el referente arquitectónico, y sus columnas de la Plaza de San Pedro un icono. 
 
Todas las grandes órdenes regulares están en la ciudad: los jesuitas, los oblatos, los agustinos; ellas contratan a los artistas para remozar sus propiedades inmobiliarias en consonancia con la nueva expresión que la Ciudad Eterna requiere. En consecuencia, la Roma finisecular se ha convertido en el Gran Taller de Europa. 
 
La música, el otro aspecto que estamos analizando, también tiene en el final del siglo XVI un punto de inflexión. Desde el punto de vista de la música litúrgica,- y no olvidemos que Roma es el centro del cristianismo musical-, la polifonía de Palestrina, director espiritual de la música tridentina y Director de la Cappela Giulia en Roma, va a pasar a la historia con la muerte del compositor en 1594. Este carácter decadente de la polifonía renacentista tiene con el fallecimiento, el mismo año, de Orlando di Lasso en Munich, otro hito destacable, y probablemete la puntilla.
 
La música romana, y por ende, la música cristiana, va a tener en los colegios de los Jesuitas un nuevo orden docente y estético. Así el Collegium Germanicum, ligado a la basílica de San Apolinar, va a tomar el relevo de la Cappella Giulia como referente musical.
 
Pero en paralelo la música en los palacios principescos, -la vertiente laica de la música-, también está cambiando. El protobarroco se intuye ya, y la música se vuelve importantísima  en sus dos vertientes, religiosa y seglar. 
 
Otro dato. La pintura del siglo XVII va a tratar de parecerse a la poesía y a la música, entre otras cosas porque los mecenas comparten el gusto por las tres expresiones artísticas. 
 
En resumidas cuentas, la Roma a la que llega Caravaggio está ávida de nueva música y nueva pintura, entre otras cosas. 
 
Para finalizar ese primer capítulo decir que Caravaggio va a ser apadrinado por el cardenal Francesco Maria del Monte, melómano empedernido; aficionado a la poesía, a la alquimia y a la óptica; amigo de Galileo; virtuoso tañedor de laúd, y poseedor, en su Palacio Madama, de una estimable colección de instrumentos musicales y partituras.
 
Con semejantes antecedentes, ¿Os sorprende  que Caravaggio haya pintado esos cinco cuadros musicales entre 1592 y 1601?

Audición de música clásicaAUDICIÓN DE MÚSICA CLÁSICA EN CLASICA2 

Para no hacer muy largo el artículo de hoy, me detengo aquí y os dejo que admiréis este precioso cuadro de El Concierto, que analizaremos en la próxima entrega.
 
Para acompañar a su observación os propongo que escuchéis el motete “O vulnera doloris” de Giacomo Carissimi, sopranista y más tarde director del Collegium Germanicum.  
 
Manuel López-Benito

O vulnera doloris”     

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Manuel López-Benito

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